Hasta ahora todos mis intentos de crear un blog al que alimentar cada día como a un niño recien nacido han caido en saco roto, siempre por vagueza, tiempo o simplemente falta de ganas por no ver recompensa han hecho que cese en mi empeño. Año tras año lo he vuelto a intentar y este no iba a ser menos. Espero poder no ser fiel a mi costumbre y no dejar huerfanas estas lineas que ahora escribo. Aunque me temo que como cada otoño las hojas se caen inmutables mis promesas se esfumarán tomando mi boca por la algun político, espero no ser agorero.